viernes, 29 de agosto de 2008

Em breve Cristo voltara, muy pronto vuelvera!!

Charles Aragao




Quiero pedir perdón, o dar excusas para después seguir pecando… (Sentido del mal y del pecado).
La idea de estos editoriales, con sus entradas en el Blog, no nació para hacer de la poesía una fiesta, una bacanal o un banquete (
Ernest Hemingway y la generación perdida: un ensayo sobre “París era una fiesta”).
Nació para hablar de diferentes temas científicos y humanísticos, presentar a nuestros autores y recorrer sus trabajos aparecidos en
Monografias.com antes de que ustedes los escogieran, o instándolos a escogerlos (Cómo escribir y publicar trabajos científicos y Anatomía de un escrito).
Pero ocurren dos cosas:
1. Estoy advirtiendo que todo, de una u otra forma, desemboca en ella, en la poesía (como los ríos de la vida en el mar de la muerte, en el verso de Jorge Manrique).
2. Ustedes me conducen a ese lugar sagrado (
Giza, en Egipto; rostro humano enorme en foto aérea).
Lo segundo es todavía más comprobable que lo primero, mis lectores amigos alimentan el “vicio” por la poesía, hasta me instan a que lo continúe.
Alguien pidió que desentrañara los laberintos de El ajedrez, de Borges; otras personas, que hable de Darío.
Hubo hace un tiempo un maravillado por una transcripción de un poema de Octavio Paz; hay reiterados fervores por los poetas chinos de los cuales copié fragmentos.
Muchos mencionan a Bécquer o a Neruda, u otros me hacen hablar de la belleza -y yo, con escaso conocimiento de causa, hablo- y hablo, y hablo (
Lo siniestro en las Leyendas de Bécquer: La ajorca de oro).
Sigamos entonces con lo mismo, cultivando nuestra huerta de versos e incorporándole de cuando en cuando conocimientos científicos, antropológicos, matemáticos, porque, como ya dije, todo, hasta el álgebra, conduce a la poesía -y me atrevería a arriesgar que aun más los números, ya que ellos nos llevan directo hacia la música, y de allí sí que volamos hacia las palabras sublimes (
Origen de los números).
Los lectores que esperan algo “más serio” o “más técnico”, que no lo esperen porque no lo hallarán, pero hablaré de todo un poco hasta el fin de esta tarea que me encargaron, siempre mechándola con versos, o citas de filósofos y pensadores, o los propios envíos de los “comentaristas”, o hasta, como ya saben, anécdotas de mi cotidianidad personal, porque no creo en la “teoría del distanciamiento” -perdón, Brecht, pero nunca acá (
Brecht y la Verdad…) - sino en reunirnos en nuestras historias individuales y saber así que somos de carne y hueso humanos.
Lo último -lo de “carne y hueso humanos”- lo escribí porque recibí un extraño (más extraño que cualquiera de mis bizarros escritos) comentario de un lector llamado Camilo Andrés. Transcribo una parte: “Espero no seas en realidad una computadora…. En esta época hay cosas que asustan a mi alma, y pensar que una máquina llegase a pensar de esa manera sí me asustaría”.